Comienza un sueño
La idea nace del sueño de un joven matrimonio por tener una casa frente al mar, en sus anhelos no existía ninguna pretensión sobre el diseño de la vivienda, solo tenían una parcela de 725 metros cuadrados sobre una ladera de 42 grados de inclinación, un terreno que exigía un gran trabajo y esfuerzo de los futuros arquitectos y constructores que se unieran a éste proyecto familiar.
